Peleas entre lobos

Peleas entre lobos

La mayoría de las formas de los conflictos al interior de la camada se resuelven por comportamientos expresados apropiadamente, permitiendo que se evite generalmente una pelea física real.

Schenkel describió dos formas de sumisión: la sumisión activa y sumisión pasiva.

Peleas dentro de una manada de lobos

Sumisión activa y sumisión pasiva

Sumisión activa: un animal sumiso se acercará activamente a otro lobo en una postura baja y ligeramente agazapada, sostendrá sus orejas detrás y cerca de sus cabeza y mantendrá su cola baja. El lobo sumiso meneará su cola o su cuarto trasero e intentará el comportamiento dócil de un cachorro para lamer el hocico del lobo dominante. La sumisión activa ocurre durante un saludo individual o en interacciones de grupos.

Sumisión pasiva: Este tipo de sumisión generalmente es una reacción a un acercamiento. Un animal sumiso permanecerá parte a un lado parte detrás, exponiendo su vientre con su cola curveada entre sus patas y las orejas planas y dirigidas hacia atrás. Si el individuo que se acerca husmea cerca de la zona genital del animal, el lobo sumiso levantará las patas para exponer aún más la zona del vientre.

Por supuesto, existen diversas variaciones de sumisión y el extremo de los comportamientos expresados.

Lobo agresivo mostrando los colmillos

Variaciones en estos rasgos se creen que expresan un mensaje determinado a lo largo de un continuo de agresión/confianza, a sumisión/ ansiedad. La postura de los individuos agresivos o confiados en sí mismos, se caracterizan por una alta postura del cuerpo, piernas de soporte rígido y movimientos lentos y deliberados.

Para incrementar su postura dominante, levantan los pelos del cuello, a lo largo de todo el lomo y hasta la cola el pelaje se eriza para mostrar un mayor tamaño, pueden enseñar los dientes y arrugar la frente. Las pistas visuales que indican sumisión o la prontitud para huir incluyen alisar el pelo contra el cuerpo, para simular un tamaño más pequeño, y esconder los dientes. Los individuos especialmente sumisos llevan su cuerpo bajo, con las orejas atrás, y la cola y cabeza abajo.   

La posición de la cola es un rasgo expresivo muy importante en un lobo. Puede aumentar el tamaño visual de un individuo y también puede darle una ventaja mecánica en caso de una lucha. Los movimientos de los animales que están por iniciar una pelea, son lentos y rígidos, mientras que un ejemplar sumiso mantendrá la cola baja y la meneará, incluso implicando los cuartos traseros en este movimiento.

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