Estructura de las manadas de lobos

Estructura de las manadas de lobos

La estructura social de los lobos dentro de la manada es una de las más fascinantes que se hayan observado nunca. Poseen un nivel jerárquico muy estricto que tiene que ser respetado por todos los miembros de la manada. Y aunque esto pueda sonar un poco severo al comienzo, este método le garantiza a cada uno de dichos miembros su supervivencia.

Macho alfa, líder de la manada

El líder de la manada es el macho alfa, y su compañera es la hembra beta. Muchos creen que el orden social de la manada se encuentra determinado por el miedo y la dominación del ejemplar al mando. Sin embargo, este hecho no se establece mediante un combate donde el ganador logra hacerse con el puesto de líder. En realidad, es mucho más complejo, y en este mismo orden, el individuo con el rango más bajo de la manada se considera como el omega.

A través de una minuciosa investigación, los expertos han encontrado que este tipo de estructura social ayuda a promover la unidad y el orden social. También ayuda a reducir los conflictos y prevenir posibles conductas agresivas que pudieran tener lugar entre los miembros de la manada. El nivel superior de la estructura social no cambia muy a menudo. Sin embargo, en los niveles inferiores si se dan algunos cambios.

Manada de lobos

Dos jerarquías: machos y hembras

Lo que también es interesante es que hay dos jerarquías separadas dentro de cualquier manada de lobos. Hay una para los machos y una para las hembras. No obstante, todos los lobos en una manada tienen un trabajo específico que hacer y un papel que cumplir. De hecho, es el fuerte vínculo a nivel físico y emocional, lo que permite a estos animales permanecer juntos. Sin una fuerte estructura social, estos animales preferirían ir por su cuenta.

El hecho de que los lobos sean muy sociales por naturaleza puede explicar muchas cosas, entre ellas el perfecto mecanismo con el que funciona la manada. Al respecto, estos animales buscarán la interacción entre ellos, dedicando gran parte de su tiempo a la comunicación verbal y no verbal con el resto de sus compañeros. Aunque puedan utilizar el lenguaje corporal y de los sonidos para defender y preservar su territorio, son muy raras las ocasiones en que estos conflictos conducen a un enfrentamiento físico dentro de la propia manada.

La excepción a este comportamiento social ocurre durante la temporada de apareamiento. Algunos estudios muestran que el apareamiento puede ocurrir con otros miembros de la manada, aunque principalmente esto ocurre entre el macho alfa y la hembra beta. Cuando se considera que una manada de lobos puede tener muchos miembros, este tipo de estructura social cobra sentido, puesto que ayuda a asegurar que cada uno de los miembros permanezca consciente de su verdadero rol dentro del grupo.

Estructura social de los lobos

Papel de los cachorros en la manada

Resulta interesante además conocer que los jóvenes cachorros a menudo gozan de una gran libertad, obteniendo enormes beneficios por ser descendencia directa de la pareja más importante y respetada de la manada. El rango del hogar de una manada puede solaparse en algunas ocasiones con el de otros grupos de lobos. En estos escenarios, y mientras la comida sea abundante, los miembros rivales podrán ignorarse y continuar su camino. En caso de escasez de alimentos, la lucha podría ser inminente, en aras de determinar qué grupo obtendrá el derecho de alimentarse en la zona disputada.

En general, la estructura social de la manada no presenta grandes variaciones hacia la parte superior de la misma. No obstante, existirán momentos en que el líder podrá ser desafiado por otros miembros. La falta de hábitat en la región, así como la disponibilidad del alimento pueden ser también motivos de limitación en el crecimiento global de la manada.

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