Lobo tibetano

Lobo tibetano

El lobo tibetano fue identificado como una subespecie del lobo gris en 1863 por el zoólogo británico John Edward Gray.

Otras denominaciones con las que pueden encontrarse referencias son lobo de Mongolia y el lobo chino y durante mucho tiempo se pensó que los ejemplares de esta subespecie y los del Himalaya eran parte de la misma rama estrecha o raza.

No obstante, gracias a estudios genéticos recientes se ha descubierto que son los lobos del Himalaya y los tibetanos son dos subespecies diferentes.

Lobo de Mongolia

Localización

El lobo tibetano puede encontrarse en varias áreas del continente asiático. Así, podemos verlos en el centro de China, las selvas y desiertos de Mongolia, el norte de Sikkim, el Tíbet, al suroeste de Rusia, las regiones del Himalaya pertenecientes a la India, Nepal y Bután.

Rasgos distintivos

El tamaño de los lobos tibetanos desde la nariz hasta el final de la cola puede variar desde 147 hasta 165 cm, y de altura desde 68 a 76. Su peso medio está entre los 29 y 31 kg (65-70 libras) y en comparación con el lobo común europeo es un poco más pequeño, con unas piernas más cortas aunque el cráneo es similar, con un hocico largo y delgado.

Los tibetanos tienen un pelaje largo que varía su coloración de acuerdo a la estación del año. Generalmente está definido por una mezcla de blanco, amarillo, marrón, gris y negro.

Alimentación

Esta subespecie también tiene habilidades especiales para la caza y la supervivencia. Sus presas preferidas son los ciervos, ovejas azules y otros grandes mamíferos de las regiones que habita. Si estas escasearan, como otros lobos, puede ir también por capturas de menor tamaño como marmotas, liebres, ardillas de tierra y ratones.

Cría

El lobo tibetano, en peligro o riesgo de extinción desde 1991, alcanza la madurez sexual en su segundo año de vida.

La época de reproducción ocurre generalmente en la primavera y el hábito es que sólo el macho dominante monta a las hembras que seleccione, para garantizar la permanencia de fuerza en la manada.

Lobo chino salvaje

Dos meses después de la fecundación, la hembra puede parir de cuatro a seis crías, con un peso cada una de una libra aproximadamente.

No será hasta las tres o cuatro semanas que los cachorros podrán salir de la guarida en que los protege la madre desde que los trajo al mundo. Durante ese tiempo, y hasta dos o tres meses después, se nutren de la leche de la progenitora, para luego empezar a alimentarse de los frutos de la caza de la manada, hasta que sean capaces de participar en la actividad como otro cazador más.

En condiciones naturales, el lobo tibetano puede vivir entre seis y diez años, pero ese tiempo se ha logrado elevar con ejemplares en cautiverio, hasta los 20.

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