Alimentación de los lobos

Alimentación de los lobos

La base dietética de los lobos es la carne, que necesitan ingerir en cantidades considerables. Por su fuerza innata y sus capacidades en el rastreo, persecución y consumo de presas incluso de mayor tamaño que ellos, este género animal se encuentra en la parte superior de la cadena alimenticia y no tienen que andarse preocupando por otros depredadores mayores que ellos, ya que su fuerza inspira respeto y como andan siempre en manadas mucho más.

La cantidad de carne que pueden consumir en una sola ingesta llega a las 70 kilos, pero esto no es algo que realicen a diario, sino cuando puedan y se les dé la oportunidad. Cazan en un esfuerzo colectivo de manada, razón fundamental por la que presas de mayor tamaño y poder sucumben a sus embates.

Lobos cazando

Los lobos deben saber cuidarse bien de posibles patadas en la cabeza u órganos vitales por parte de las presas a las que intentan dar caza, ya que esto podría ocasionarles incluso la muerte. No obstante, esto sucede pocas veces pues por instinto son cazadores muy cuidadosos.

De hecho, aunque disponen de las condiciones para capturar animales sanos, prefieren ir a por aquellos viejos, inexpertos, débiles y lentos para que el trabajo sea rápido y seguro, evitando contratiempos innecesarios.

Esto también es muy importante para la ecología de un ambiente, ya que al ser eliminados los de menores condiciones, prevalecen los animales de presa fuertes. De no ser así, una manada de ciervos podría superpoblarse de ejemplares viejos y débiles, muriendo de hambre al final.

Hábitos de alimentación de los lobos

Alimentación acorde al hábitat

Los animales derribados por lobos para su alimentación varían atendiendo al área geográfica que habita cada manada. Así, en algunas áreas vemos como la presa preferida pueden ser alces y ciervos y en otras animales domésticos como gatos y perros.

Si el alimento de este tipo escaseara, los lobos pueden alimentarse de animales más pequeños como serpientes, varios tipos de mamíferos, aves, lagartos, ranas, e incluso algunos tipos de frutas y plantas. Por ello también resulta certero decir que este género es de los de mayor capacidad de adaptación.

Lobo comiendo a una presa

Medios que garantizan la obtención de alimento

Los lobos, cuando desarrollan completamente, tienen 42 dientes y una mandíbula muy potente. Gracias a esto  pueden morder a la presa y aferrarse a ella con fiereza mientras luchan, dejándole escasísimas posibilidades para sobrevivir.

Otro medio que les permite obtener alimento de forma eficiente, aunque a veces pueden errar, es la capacidad para planear estratégicamente sus ataques en manada y, si tienen éxito, para ingerir grandes pedazos de carne y aprovechar la mayor parte de la presa, ya que pueden aplastar los huesos para no dejar mucho a los carroñeros.

La comunicación de los lobos es famosa incluso en lo referente a las prácticas mientras se alimentan. Es destacable cómo mientras la manada va a cazar, algunos miembros permanecen en la retaguardia cuidando a los cachorros que, una vez regresan los cazadores, no dudan en pedir alimento mediante la señal consistente en morderlos en sus hocicos.

De esta forma los adultos comprenden y regurgitan parte de la carne que ingirieron para que los más jóvenes satisfagan su apetito.

Dieta de los lobos

Otros hábitos de alimentación de los lobos

Un estudio de las relaciones entre poblaciones de alces y lobos arrojó que sólo el tres por ciento de los primeros sucumbieron al ataque de los segundos, agrupados en manadas al momento de la cacería. Ello se debe a que a pesar de todas sus adaptaciones y comunicación entre ellos, los lobos no pueden atrapar todas las presas grandes que quisieran y deben enfocarse en lo que realmente son capaces de atrapar.

Contrario a lo que muchos dicen por ahí sin conocimiento real, los lobos no son una gran amenaza para los seres humanos. En realidad, son muy tímidos con los humanos y hacen todo lo posible para evitarlos.

Ya se dijo que pueden consumir hasta cerca de 20 libras de carne en una ingesta, pero si esto sucediera, permanecerán varios días sin ingerir bocado. Con exactitud, necesitan comer de tres a 10 libras de carne al día.

En cuanto al agua, precisan tomar de uno a tres cuartos de galón por día, lo que varía atendiendo al tamaño del animal, el clima, y el contenido de humedad de las presas que devoró en el día.

Lobo bebiendo agua

Los lobos respetan mucho las jerarquías. Después de cada matanza, el primero en comer será siempre el macho alfa que, como cada ejemplar que le suceda en la actividad, empieza a alimentarse de la grupa o los órganos internos.

El músculo y la carne fuerte es la última parte de la presa que se come, a diferencia de los hábitos y preferencias de los humanos. Las fuertes mandíbulas de los lobos y sus dientes les permiten aplastar fácilmente los huesos de las presas para llegar a la médula ósea suave, una parte que disfrutan mucho.

Tras alimentarse los lobos ayudan al medio ambiente. Los restos que dejan sirven de alimentación a otros animales como buitres, zarigüeyas, zorros, coyotes y águilas, lo que a su vez contribuye a mantener el equilibrio en los ecosistemas que este fascinante género de cánidos habita.

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