Perro lobo

Perro lobo

Perros lobo

Generalmente nos referimos al perro lobo como un híbrido que es mitad lobo y mitad perro doméstico. Los perros (Canis lupus familiaris) y los lobos (Canis lupus) comparten un mismo pasado evolutivo, y por ende, también comparten numerosos rasgos físicos y de comportamiento. No obstante, este tema ha generado numerosas polémicas a nivel mundial entre detractores y propietarios.

Los perros evolucionaron de los lobos a través de un largo proceso de domesticación que perduró por varios siglos. La domesticación consiste en el proceso por el que un animal salvaje se adapta a vivir con seres humanos, al ser criados selectivamente durante miles de años. A través de este proceso, el comportamiento, ciclo de vida y fisiología del perro actual logró modificarse completamente de los rasgos del lobo.

Perros y lobos

Los lobos y los perros son especies interfértiles, lo que significa que pueden aparearse y producir descendencia viable. En otras palabras, los lobos pueden cruzarse con cualquier tipo de perro, dando lugar a nuevas crías que también serán capaces de reproducirse. Aunque este tipo de híbridos puede darse ocasionalmente en la naturaleza, son muy poco comunes, ya que la naturaleza territorial de los lobos les lleva a proteger sus áreas de intrusos como los perros, coyotes y otros lobos.

Algunos estudios realizados permiten determinar que los lobos son animales con una dinámica social, hábitos de caza y territorialidad determinada, la cual desarrollan a lo largo de su vida, sin importar el medio en que se encuentren. En otras palabras, podemos resumir que las reacciones del lobo siempre mantendrán ese rasgo impredecible, propio de cualquier animal salvaje. Por esta razón, muchos propietarios de perros lobo, a menudo encuentran que el comportamiento de su mascota se vuelve todo un reto a la hora de cuidarlos.

Perros lobo salvajes

Diferencias de comportamiento entre un lobo y un perro doméstico

La diversidad en la composición genética, incluso dentro de una misma camada de cachorros híbridos, conduce a una amplia gama de conductas y patrones de comportamiento totalmente impredecibles entre sus miembros. A su vez, los lobos y los perros poseen diferentes etapas de maduración, lo que hace del desarrollo físico y mental de estos animales una cuestión también impredecible. Durante el proceso de maduración de los lobos, el desequilibrio hormonal también puede contribuir a estos rasgos tan inconsistentes.

Cuando un lobo alcanza su madurez sexual, su papel en la manada cambia para adoptar un rol determinante. Este proceso es sumamente importante para ellos, pues necesitan desafiar a sus compañeros de manada en aras de lograr una posición de mayor rango dentro del grupo. Este tipo de desafíos pueden ser aplicados a los propietarios de los híbridos, quienes notarán en sus mascotas un comportamiento agresivo, desafiante y terco. En el caso de los perros, estos experimentan cambios hormonales mucho menos significativos, y su comportamiento desafiante se puede observar en menor medida con respecto a los lobos.

Perro lobo en la nieve

Adicionalmente, el instinto territorial de los lobos para proteger sus fuentes de alimento mediante la defecación y la micción, puede ser transferido al hogar de su propietario. Un sofá o la esquina de una habitación podrán tomar el lugar de una roca o un árbol. Por el contrario, los perros podrán ser entrenados para evacuar sus necesidades fisiológicas en un lugar indicado. 

Sin embargo, en lo que respecta a los híbridos entre un lobo y un perro, los patrones de comportamiento podrán alcanzar cualquier punto intermedio entre los descritos anteriormente. Algunas personas obtienen resultados positivos en la cría de estos animales, mientras otros descuidan sus necesidades de socialización, obteniendo como resultados una actitud caótica y poco placentera.

Híbrido de lobo y perro

Mitos sobre los perros lobo

Mito: Con un perro lobo puedo obtener el mejor de los perros guardianes.

Realidad: Debido a la naturaleza tímida de los lobos, los híbridos generalmente aportan muy pocas cualidades como perro protector. Su naturaleza agresiva, en ese caso, solo podrá ser inducida a través del miedo, y como tal, puede volverse muy impredecible y difícil de controlar.

Mito: Un perro lobo vive por más tiempo que un perro doméstico.

Realidad: La expectativa de vida para los lobos en cautiverio solo alcanza entre 12 y 14 años, la misma cantidad de tiempo que un perro doméstico.

Mito: Los perros lobo son mucho más sanos que un perro, y menos propensos a contraer enfermedades.

Realidad: Los lobos y los perros son propensos a contraer igual número de enfermedades infecciosas. Además, la efectividad de los medicamentos que empleamos en los perros puede no ser tan positiva en el caso de un perro lobo.

Mito: Los Huskies y el Malamute de Alaska son un tipo de perro lobo.

Realidad: Los Huskies y Malamutes son una raza de perro, igual que otra cualquiera.

Perro lobo híbrido

Herencia genética de los lobos en los perros lobo

Muchos criadores de perros lobos gustan de destacar los rasgos salvajes de sus mascotas, e incluso establecen sus precios de acuerdo a la “cantidad de sangre de lobo” en sus crías sin poseer ninguna base biológica o genética para ello. Cuando el cruzamiento entre un lobo y un perro toma lugar, la descendencia heredará un conjunto de genes de cada progenitor, en una proporción de 50/50. Sin embargo, cuando estos animales se aparean con otros híbridos, el equilibrio genético se pierde y no existe manera de calcular o determinar los genes que se transmiten a la descendencia.

Como resultado de lo anterior, las nuevas crías podrán heredar la mayoría de los genes por la parte del perro, o en caso contrario, predominar en ellos la parte de lobo. En un caso ideal, el animal podría parecerse a un lobo adoptando los rasgos de comportamiento de un perro, aunque por el otro extremo, podía suceder todo lo contrario.

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